« Mapá Bacteria | Inicio | Secta lingüística »

jueves, 30 marzo 2006

Comentarios

Fuente Puedes seguir esta conversación suscribiéndote a la fuente de comentarios de esta entrada.

El peor enemigo de la Democracia es la apatía y el olvido de que cualquier cosa --mucho más las más preciadas-- requieren una labor de mantenimiento continuo.

Se tarda mucho en construir y muy poco en destruir y, lamentablemente, ante la actuación egoista de unos cuantos --nazionalistas, aburguesados, etc-- la mayoría mira a otro lado o, peor, ni siquiera es consciente de lo que está pasando.

El reparto de España está en marcha y, con ello, la destrucción de la convivencia, de la igualdad y de los derechos y deberes que genera la Constitución de 1978.

En realidad no es un problema exclusivo de España, toda Europa ha perdido el norte y únicamente apuntaré un dato: comunidades como la musulmana si que tienen claro cuál es su meta y cómo llegar a ella.

O marcamos claramente cuales son las metas de la Democracia en España y luchamos por ellas o habrá espacio para que otros impongan las suyas.

Verifica el comentario

Vista previa del comentario

Esto sólo es una vista previa. El comentario aún no se ha publicado.

Ocupado...
El comentario no se ha podido publicar. Tipo de error:
Se ha publicado el comentario. Publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Publicar un comentario

Tus datos

(El nombre es obligatorio. La dirección de correo no aparecerá en el comentario.)

Crónicas Bárbaras

Mi foto

TRADUCTOR

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

enero 2022

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            

Crónicas Bárbaras