Nuestro presidente de Gobierno aseguró hace poco tiempo que los que hablan de una España en crisis son antipatriotas.
Pues quienes afirman ahora algo peor, que estamos ante una gravísima recesión, con crecimiento enloquecido del desempleo, además de antipatriotas son traidores y desestabilizadores.
En esta situación, los buenos españoles deben salir contra los vendepatrias. Deben obligarse a refutar con indignación las críticas nacionales y extranjeras, como la del Financial Times, que afirma que España va a sufrir una gravísima involución económica.
Tal vaticinio tiene que ser una falsedad fruto de su visión pesimista y envidiosa de la brillante política económica de José Luís Rodríguez Z, al que, sin embargo, acusa de no haber previsto ni actuado contra la crisis.
Estos informes apocalípticos se han agudizado desde que el primer ministro dijo que España superaba a Italia, que pronto alcanzaría a Francia y enseguida a Alemania.
Tiene que dolerle mucho al Financial Times que Z ni siquiera hubiera nombrado al Reino Unido, sede de este periódico que le tiene manía a España. Es que el Financial Times es tan supercapitalista que no soporta que Z represente la vanguardia mundial de la socialdemocracia.
Sí. En Londres hiere muchísimo que ahora lideremos el mundo, además de en progreso económico, en la lucha por la igualdad, la paz, contra el hambre, y en la instalación de molinos de viento.
Lo de los molinos encorajina especialmente a quienes tienen viento, sólo fresco, y que siempre defendieron intereses egoístas, mientras que nosotros repartíamos riqueza en América y África, aunque hora lo niegue el compañero Chávez.
Crisis, recesión, desempleo, secesionismos: son inventos de la prensa inglesa, rabiosa por nuestra superioridad socialdemócrata eólica.