Teología negra de liberación
Aparentemente poco tienen que ver Jeremiah A. Wright Jr, el que fue pastor de Barak Obama, y los curas y los mulás chiítas cercanos a Hugo Chávez como consejeros políticos.
Sólo aparentemente, porque todos ellos se unen en la “Teología de la Liberación” según sus diferentes creencias: negra, en el caso de Wright, indígena católica, en el de los curas, e islamista en el de los ulemas que le envía el iraní Mahmud Ahmadineyad a su aliado venezolano.
Si Obama obtiene la nominación demócrata a la presidencia de EE.UU. su primer reto será convencer a sus conciudadanos de que no comparte el mensaje que oyó de Wright centenares de domingos en la Trinity United Church of Christ de Chicago, una iglesia casi exclusivamente negra.
Entrar en ella y acceder a los mismos sermones que siguió Obama es fácil: sólo hay que ir a su página web, de esa iglesia, y encargarlos en su tienda.
Además, las bases teóricas que aparecen en esa web muestran un enorme parecido con las del libro “Teología de la Liberación”, del católico Gustavo Gutiérrez.
La diferencia está en que el activista católico usa el marxismo para concienciar a los pobres, básicamente indígenas, y Wright usa teorías antiimperialistas y antiesclavistas para enfurecer a los negros pobres. En ambos casos, indios y negros son víctimas de la explotación de los blancos.
Aunque recientemente haya renegado de Wright, Obama fue seguidor durante casi dos décadas de este pastor, mezcla de Luther King y Malcolm X, líder de la Nación del Islam asesinado presuntamente por orden de su sucesor, Louis Farrakhan, al que Wright ha alabado públicamente.
Vienen unos meses apasionantes porque Barak Hussein Obama es un conquistador de masas y un creciente enigma en el gran país de los supuestos blancos opresores.

Si que hay una gran diferencia entre las declaraciones de los dos pastores.
El de cabecera del señor McCain sí que puede decir esas tonterías, porque no van a afectar al voto en las presidenciales, sin embargo las declaraciones de islamofilia si que pueden tener un coste importante en votos para Obama.
No se olvide que hay unos cuantos americanos muertos por los islamistas radicales.
Publicado por: Fran | 15/05/08 a las 0:17
Ciertamente curioso que a usted le apetezca hablar de este pastor y no le entren ganas de comentar la trayectoria de cierto curilla de cabacera del señor McCain. Le hubiera quedado un artículo más equilibrado, ¿no cree?
Publicado por: Javi.R | 11/05/08 a las 18:48
Muy buena reflexión la suya Don Manuel, pero al igual que con el tema de la infidelidad de Bill Clinton y la respuesta que tuvo Hillary ante aquella situación como mujer y esposa, tampoco aquí en general (hablo de New York City y alrededores de la ciudad) parece importar mucho ese detalle.
La verdad, al preguntar a las mujeres que conocía que opinión tenían sobre la actitud que Hillary mantuvo ante la infidelidad de Hill, la respuesta fue masiva y muy clara: “a quien le importa, era su vida privada”. Eso me llamó mucho la atención.
En cuanto a Obama, tampoco aquí parece a nadie importarle realmente los sermones de su “ex”-pastor. Quienes critican a Obama lo hacen ante el enfoque mucho más interesante (como en el caso de mi novia) de su falta de realismo ante las ideas que presenta, de sus ambiguas respuestas en los debates que hemos visto. Hillary parece a mucha gente (en general mujeres de mediana edad) mucho más preparada, y clara en sus ideas, mucho más capaz del cargo que pretende ocupar.
Obama es una gran novedad, un cambio para creer. Pero me preocupa otro Zapatero más a este lado del Atlántico.
Llevo muy poco tiempo aquí, y muy poco EE.UU. recorrido como para opinar.
Veremos a ver que pasa, pero la revista Time de esta próxima semana ya lo da por vencedor.
Un saludo desde NYC.
Publicado por: Gaspar Payá | 10/05/08 a las 11:32
Por lo que he leído en Libertad Digital, flaco favor le ha hecho el señor Wright a Obama. Su rueda de prensa desmarcándose de las teorías del pastor, han sembrado más dudas.
Publicado por: Fran | 10/05/08 a las 0:17