Educación para Fritzl
Una sociedad orientada a satisfacer toda acción que facilite el placer creará numerosos personajes como Josef Fritzl, el hombre que raptó a su hija, la mantuvo encerrada 24 años y tuvo de ella siete hijos incestuosos.
Desde una visión como la que trata de imponer este Gobierno con su Educación para la Ciudadanía, el caso Fritzl sólo horroriza por sus delitos: secuestro y violación.
Pero no por sus motivos: el supuesto progresismo pedagógico niega que haya apetencias y deseos poco recomendables.
Se propugna el hedonismo como derecho inalienable y se opone a renuncias calificadas de hipócritas. No existen lo bueno y lo malo, el bien y el mal. Solamente lo legal y lo ilegal.
Se enseña que todo es aceptable, que en el sexo –o en el botellón-- no hay baremo moral o de madurez, sino sólo el penal.
Por eso, numerosos padres rechazan que sus hijos sean adoctrinados por un gobierno que alecciona a los niños en la idea de que no hay diques, que invita a probar todo hedonismo y sexualidad, y para el que controlar algunas apetencias sólo obedece a morales o religiosidades reaccionarias.
Un gobierno cuyos miembros, naturalmente, mandan a sus hijos a colegios privados en los que la disciplina dificulta las aventuras ajenas a la moral tradicional: la ingeniería social del pensamiento dominante se impone en la enseñanza pública.
Instruir en que toda satisfacción sexual consentida y que no dañe a terceros es maravillosa provocará la eclosión de quienes verán apetecibles la zoofilia, el incesto, incluso la pedofilia no perseguible con adolescentes consentidores mayores de 14 años. Tampoco es delito el incesto, por tanto es aceptable.
Según el sistema de valores que proponen varios textos de Educación para la Ciudadanía Josef Fritzl no es un monstruo, sino alguien que solamente cometió los delitos de rapto y secuestros prolongados; además, sin maldad, porque la maldad, término de lejano origen religioso, no existe.

Aunque no he tenido tiempo de volver a escribir, he leído todos los posts sobre este polémico tema. Ya he reiterado mi admiración por los artículos de Manuel Molares, como por los de Pérez Reverte. Encontrar alguien que intenta decir la verdad, equivocado alguna vez o no, siempre es gratificante hoy en día.
Quisiera decir que, si queremos liberalidad, debe haberla en todos los aspectos. Si queremos personas libres, obviamente, no puede imponerse ni EPC ni religión. Yo lo que critiqué es el “juego argumentativo” de que EPC, e incluso la búsqueda del placer sin límites, creara monstruos como Fritz. ESO NO ES CIERTO. Habría que acudir a la infancia de Fritz y a la extraña relación que al parecer tenía con su madre para encontrar los factores que propiciaron este monstruo. Y a la sociedad austriaca y sus represiones. Incluso hacia las ocultaciones que este pueblo ha hecho de su propia historia, cosa que no ha hecho Alemania. Mucha casualidad es la extraña historia de la también austriaca Natasha Kampusch. Habría que acudir a los pueblos, sus costumbres, represiones e historia para comprender por qué, por ejemplo, en USA hay más pederastia que aquí, mientras que en España, los malos tratos familiares (padres-hijos, hijos-padres, hombres-mujeres, mujeres-hombres), físicos y psicológicos, parecen mas frecuentes que allí.
Para objetar EPC habrá que hacer una llamada a la libertad de elección, pero no una llamada a la represión ni a la religión. De todas formas, el fomento del placer sin límites que lleva al aburrimiento y a la falta de respeto hacia uno mismo y a los demás, hace tiempo que viene impuesto por los medios de comunicación (series, películas… ) y no por EPC.
OBJECCIÓN A LA EPC
No objeto sólo EPC, objeto toda la educación que el socialismo y la LOGSE llevan años pregonando con su caterva de chupópteros PSICOPEDABOBOS. Según me cuentan profesores de instituto, el objetivo curricular de toda asignatura actualmente es transmitir valores de TOLERANCIA, COMPRENSIÓN Y SOLIDARIDAD.
Mi desprecio hacia esos valores. ¿Tolerancia y comprensión para con los violentos? Sí claro. ¿Tolerancia y comprensión hacia la derecha? No eso nunca. Solidaridad que es para ellos, ¿limosna? Me solidarizo, condeno, pero no muevo un dedo por ayudarte, la justicia no me importa nada, pero te doy una palmadita en el hombro. Ay, cómo te comprendo, pero comprometerme, eso no. Su perverso objetivo son generaciones de flojos (que nunca se rebelan contra la injusticia), egoístas (dándome ahora 400 euros Z, ayudas al alquiler, ayudas de todo tipo), qué me importa el futuro del país y sobre todo generaciones de lerdos y estúpidos (pues en ninguna asignatura el objetivo son los contenidos), que puedan seguir votándolos. Aprobar toda asignatura sin competencia ni esfuerzo, un mundo irreal de seres aburridos y manipulables.
En contraposición, valores como JUSTICIA, RESPETO Y LIBERTAD. También honradez, dignidad, coherencia y búsqueda del conocimiento como forma de alcanzar, al menos, tu verdad. Sin embargo, esos conceptos no son buenos para ellos. Podrían generar jóvenes pensadores peligrosos en un futuro.
En el tema sexual de EPC, he estado leyendo por curiosidad algunas cosas, pues a mí me parecía inofensiva, visto en la tele algún capítulo de cosas como “sin tetas no hay paraíso”, ídolo de adolescentes, dónde un narcotraficante torturador es el admirado protagonista que lleva a la adolescente a un mundo de lujos y placeres. En este panorama, donde hay que ponerse pechos de silicona antes de los 18 años, EPC me parecía infantil. Mi opinión sí ha cambiado sobre EPC y el tema de la homosexualidad.
Reconozco que, aún pudiendo ver pornografía sin problemas, la lectura recomendada del tebeo Alí Babá y los 40 maricones me ha repugnado, aún a mi edad. Están equivocados en su planteamiento y pueden hacer mucho daño. Respeto absoluto por mi parte para los homosexuales y para el matrimonio homosexual. Sin embargo, en la adolescencia existen muchas épocas de indefinición, incluida la sexual. Hay que esperar. No hay porqué probar todo antes de saber lo que te gusta, te llevará a la confusión. Ellos dicen pruébalo todo y sabrás lo que te gusta. Falso. Pruébalo todo, te hartarás de todo y de ti mismo y harás un bonito cadáver. Parecería que José Luis Moreno querría aprovechar todas las indefiniciones adolescentes y conseguir carne joven para los homosexuales de avanzada edad, simulando un mundo lleno de diversión sin compromisos (véase Queer as Folk). Sus programas de escenas de matrimonio hacen que a los jóvenes les repugne ese modelo de vida y convencerse de que la “Familia Mata”.
No veo inconveniente en una EPC que fuera racional. Que pregonara el respeto y la empatía hacia los demás y hacia tí mismo. La educación y las formas respetuosas hacia el prójimo. En este sentido, sería sencillo educar relacionando el sexo igualmente con el respeto hacia ti mismo y los demás, y con la afectividad, si puede ser. De todas formas, estas cosas se ven en casa, creo yo. Y además, siempre puede haber intromisiones en morales privadas, lo cual es peligroso respecto a la libertad.
OBJECCIÓN A LA RELIGIÓN
Es una injusticia manifiesta que en un instituto, con que haya 1 alumno que pida religión, hay que darla, mientras que el resto de las asignaturas necesitan un número mínimo de alumnos. Es un absurdo que aparezca la Iglesia católica en mi Renta. Pido que en este caso aparezca también por ejemplo la Iglesia Evangélica que vive de gitanos e inmigrantes, que por algo no están en la católica, aunque vende el mismo bloque de sinsentidos. No creo que debamos financiar la Iglesia Católica, por mucho servicio social que hagan. No creo que deba darse religión en los colegios públicos. Para ello están las parroquias, los padres que lo deseen pueden llevar allí a sus hijos. No deben financiarse los colegios concertados con ideología católica. Los esquemas de comportamiento que propone la Iglesia Católica o Protestante son absurdos hoy en día. En general son valores nocivos para un desarrollo normal de la persona. Los padres que quieran esta educación para sus hijos, que la paguen.
En fin, que cada uno practique lo que quiera, pero cruces en colegios, en juras de cargos, en nombre de la cultura, no. La religión fuera de toda institución pública. La religión dominó la sociedad durante la Edad Media, lo que produjo en Europa siglos de atraso, prohibición y oscurantismo. En esta fase están ahora las sociedades musulmanas, lo que impide su desarrollo intelectual. Cuando el Estado se libera de la religión es cuando aparecen los mas importantes avances sociales, técnicos y científicos, como ocurrió en la Revolución Francesa y en la Revolución Industrial. Por resumir.
Una cosa es creer en Dios y en Jesucristo, que tenía una moral libre y respetable. Otra creer en la Iglesia Católica, chiringuito posterior, que impone unos valores retorcidos y represores. Como no son alcanzables, producen unos niveles de culpabilidad e hipocresía que generan tan sólo sufrimiento. Respecto a la sexualidad, no hay desperdicio. Prohíben la sexualidad sin fines procreativos, algo imposible para seres del tipo normal hoy en día. Me prohíbe divorciarme, aunque mi marido me amenazara de muerte, a no ser que demuestre que me casé sin conocimiento de lo que hacía, obligándome a mentir. No tolera la masturbación, una de las prácticas mas satisfactorias, naturales e inofensivas para la sociedad y beneficiosas para el ser humano (siempre que no sea compulsiva, al igual que ocurre con la comida). El sexo oral, práctica recomendable y plenamente satisfactoria en la pareja también está prohibido por no ser reproductivo (en algunos estados de USA podrías ir a la cárcel). Prohíbe la práctica de la homosexualidad, cuando la sexualidad entre 2 adultos sin dañar a nadie no debería perturbar a nadie en su sano juicio. En fin, generan miles de deformaciones y represiones mentales.
Prohíben a la mujer que ocupen puestos en su jerarquía. En este sentido, como asociación, la Iglesia sería ilegal. Fomenta en la mujer los valores de la Virgen María (sólo el valorar fundamentalmente en una mujer que sea virgen ya es deleznable). Estos valores, tan repetidos en aquel mi colegio de monjas, son vocación de servicio, abnegación (“María siempre dice sí”), y ser silenciosa y obediente. ¡Me niego! ¿Yo, al servicio de los demás? Así he estado años. Vaya chollo para muchos. ¿Qué les parece si todos nos respetamos y ayudamos? ¿No es mas justo? ¿Qué les parece si dejan que la gente decida morir cuando quiera? No, dicen, es que la vida la da Dios. ¿Entonces por qué han permitido y permiten la pena de muerte? ¿Es que los jueces son Dios?
Razonar con seres irracionales es un sinsentido. Por no seguir con sus traumas con las células madre. Es ridículo. En fin, cada uno que se torture como quiera, pero socialmente su prácticas ya no son aceptadas. Eso sin contar que la guerra civil tuvo un enorme componente anticatólico, por sus abusos de siglos y sus apoyos a “los ricos”. Sin contar que fueron el principal soporte social de Franco 40 años, lo que ha producido una saturación espectacular en la sociedad española. Por eso afirmo que todo partido político que quiera tener algún futuro debería separarse de ellos si tiene alguna intención seria de convencer y de ser votado. Y cada uno en casa que rece lo que quiera y vaya a misa cuando quiera (y financie su Iglesia). Mi suegra reza horas cada tarde. Ella, aunque católica, es una de las personas mas buenas y honestas que conozco. Por eso reza sola y no se da golpes de pecho en público. Pero esa bondad no se lo da la religión, va con ella.
MI TESTIMONIO DEL COLEGIO CATÓLICO
Sobre el testimonio de Inés Maldonado sobre un colegio de monjas, diremos como acertadamente comenta Pablo el Herrero que cada uno “cuenta la feria según le vá”. Yo añadiría: “y según es capaz de verla”. Yo también fui al mejor colegio católico de la ciudad y recibí una educación intelectual de muy alto nivel. Resumiré, porque aún no he asimilado la experiencia, y doy gracias de que a mí no me ocurriera, pero tuvimos una profesora, no monja, mientras teníamos 8, 9 y 10 años que tuvo una relación con una niña de mi clase. La señora, soltera, fea, trastornada y reprimida, enamoró a la niña, y no quería dejar nuestro curso, por eso nos tuvo 3 años. A la niña la llamábamos “la favorita”, y todo lo veíamos normal, puesto que nada entendimos. Me contaban: la favorita va siempre a casa de la señorita, y la seño tiene tanta confianza con ella que se queda en sujetador. Tan verídico como que aún no entiendo nada. La relación siguió, y cuando la niña tenía 13 años, una monja cuerda y honrada, que también las hay, las vió en un aula a las 2. Algo la escandalizó mucho, no sé el qué, y lo denunció. La profesora fue simplemente cambiada de colegio y la niña enloquecía sin ella.
Yo, escapando del maltrato en mi casa, comprendiendo la existencia de la maldad y la hipocresía desde la infancia, siempre fui un búho, observándolo todo, leyendo escondida a Kafka desde los 10 años, todo lo percibía y hablaba casi con todo el mundo, que era encantador fuera de mi casa. Recuerdo que con 9 años le dije a una amiga que estaba segura de que “la seño” no estaba bien de la cabeza, no por aquello, que a mí me parecía una simpatía normal, sino por mil cosas mas. Sólo una niña escuchó a escondidas su madre, se enteró y me contó que la profesora había sido expulsada “por tortillera”. Era una de las palabras favoritas de las tiernas niñas del colegio. Muchas veces para referirse a algunas monjas, una minoría, diré en honor a la verdad. Yo empecé a contar la verdad del tema a otras niñas y fui amenazada por las amigas de “la favorita”. Comprendí que era necesario callar.
Aquello no fue lo peor del colegio. Aunque siempre estuve muy aceptada y mis notas eran las mejores, comprendía la falta de naturalidad, la cantidad de niñas obsesas sexuales tan pequeñas, aquellas faldas de colegiala que, como ahora, se arremangaban y convertían en minifalda cuando salían de la puerta de casa. Allí supe de la suciedad sexual que conlleva la represión, y del falso mundo que allí me iban a inculcar. En 8º de EGB no dudé, fui la única de la clase que decidió no seguir hasta COU. Lo tuve muy claro. Mi padre lo pensó, y viendo sobre todo el dinero que iba a ahorrar, y que los institutos de entonces aún tenían nivel, accedió. El instituto, aún mixto, fue una balsa de inocencia y naturalidad. Las demás niñas no comprendieron que me fuera del colegio, ellas no se enteraron “de la misa la media”, y siguen como Inés recordando aquellos maravillosos años, reuniéndose periódicamente con sus gratos recuerdos. En el instituto encontré unos cuantos de profesores quemados, alcohólicos, pero inofensivos. Mis chicos compañeros, inocentes y a años luz de la sexualidad de las niñas del colegio de monjas. Sólo recuerdo como más nocivo un sacerdote algo sucio que se sabía que tenía una hija. Y otro cura machista que sólo nos reñía a las chicas. Lo demás, todo bastante normal. En fin, que es necesario tener el valor de mirar a tu infancia, tus padres, tu colegio, conocerlos, condenar lo condenable, salvar lo salvable, sobrellevar ese sufrimiento y madurar. Pero eso es muy difícil de entender en España. Quizá el participante Carlos Norberto Mugrabi, que se adivina argentino y de Buenos Aires en una lectura rápida de su escrito, pueda comprender lo que digo. Saludos.
Publicado por: queridanónima | 09/05/08 a las 19:49
Contra la Per-Versión Manifiesto
¡Hijas del mundo uníos, o desuníos! Un padre en tanto sustentador de valores obsesivos es un Fritzl, y los hay en diferentes escalas; la del susodicho es monstruosa – a no dudarlo-. El obsesivo es una bestia que ha invadido el planeta, y ni siquiera es neurótico. Desuníos, pues es el narcisismo lo que os secuestra. Desuníos para ser aptas a la reunión, al encuentro y al desencuentro. Dr. Carlos Norberto Mugrabi
Publicado por: Carlos Norberto Mugrabi | 05/05/08 a las 1:09
Estimado,
Que pena que se utilice semejante hecho horrendo para defender nada menos que la ingerencia en la vida publica de la moral cristiana.
Los crimenes que ha cometido la cristiandad en el nombre de "el bien", las veces que se han hecho a un lado frente a la infamia (como durante el genocidio judio), las relaciones entre los integrantes de los sectores mas radicales de esta fe (como el Opus Dei) con delitos economicos, desaparicion forzada y la persecusion ideologica (en las dictaduras latinoamericanas), los sarcedotes celibes que encauzan su sexualidad reprimida con ni~nos, todo esto apunta a que no se puede buscar la providad alli donde hay represion, miedo y fanatismo. El solo hecho de pretender extender la moral de algo tan personal como una religion a toda una sociedad es ya un acto de intolerancia. A mi entender, las religiones deben permanecer en el ambito privado para asi preservar el comun denominador de la sociedad. Para fundarse en valores que todos estemos dispuestos a reconocer.
Volviendo a este horrible suceso, el problema aqui esta sobre todo en el sometimiento, mas que en el incesto en si. Yo no me atreveria a juzgar ninguna forma de sexualidad consentida entre personas adultas que esten en sus cabales. Pero este claramente no es el caso. Mas aun, procrear con hijos o hermanos tiene ademas alto riesgo de enfermedades geneticas sobre la prole (y asi fue en este caso). Como vera, hay razones mucho mas universales contra lo que hizo este se~nor que una creencia sobrenatural: Esta la ciencia, el pensamiento positivista y sobre todo la libertad de su hija. De acuerdo a vuestra creencia, como ella no esta fundada en la libertad, lo grave aca no seria el sometimiento de esta chica y de sus hijos sino la ofensa a una entidad sobrenatural.
En conclusion, la busqueda del placer no lo justifica todo: estan como limites la libertad de los demas y la razon y creo que buscar mas razones es quitarle peso a estos limites. Relativizarlos a un sustrato que no es universal.
A proposito, este se~nor Fritzl no creo que se haya educado segun preceptos muy modernos. Piense usted que vuestro libertino tiene ya 73 a~nos. Es de los buenos tiempos que usted a~nora, en los cuales el bien y el mal estaban bien claritos en un pais que, si no me equivoco, es mayoritariamente de fe cristiana.
Tenga un buen dia.
Publicado por: Guillermo | 04/05/08 a las 15:20
Interesantes opiniones las de querida anónima e Inés Maldonado, analizando de la religión experiencias opuestas... “porque la feria cada uno la cuenta como le ha ido”, que diría el castizo, y ello al margen de la mayor o menor creencia en las religiones. Tal ve sea la edad, pero hace ya años que suelo diferenciar entre tendencias varias, y personas que dicen con ellas identificarse, porque de ejemplos opuestos y personales, con frecuencia me he encontrado. Nada que objetar a ambas contertulias virtuales, pues en general en el mundo de las ideas, creencias, religiones, etc., se encuentran ejemplos de lo mejor y lo peor que un ser humano puede hacer. Tal vez por ello Cioran, en una de sus célebres frases afirmaba de las personas (y con razón), que a la hora de juzgar, no debíamos olvidar nunca que víctimas y víctimarios estábamos hechos del mismo barro.
Y yendo al artículo de Manuel, ¿lo anterior qué tiene que ver con la educación? Mucho, pero como no tengo ahora demasiado tiempo para responder al respecto de un tema que me subyuga, como es el pedagógico, prefiero acudir a la metáfora del Talmud.
Dícese de una madre que queriendo educar a su hijo lo mejor posible, le preguntó al rabino, si como tal afirmaban las escrituras, como en todos, también en su hijo era verdad que en él residía el bien y el mal, ¿cómo podría saber de las dos características cual al final de su vida ganaría?; a lo que el rabino le contestó: de la bondad y maldad de tu hijo, ganará aquella a la cual con más interés dediques tus desvelos.
Educación, ¿para qué?
Excelente post, Manuel.
Recibe un cordial saludo
Pablo el herrero
Publicado por: Pablo el herrero | 03/05/08 a las 20:20
Creo que caundo me fuí empezó la fiesta...
A queridanónima: opinaría tambien que este es uno de los mejores post de Mr. Molares do Val si en lugar de "EpC" fuera catecismo obligatorio.
La unica diferencia que veo entre ambas "educaciones doctrinarias" es que mientras una apunta a crear soldados de la iglesia, la otra apunta a crear soladados del partido.
Soy liberal y por ende no apoyo ningun tipo de adoctrinamiento, mas allá del juego argumentativo del post de hoy.
Publicado por: Retroferran | 03/05/08 a las 19:47
Leyendo todos los comentarios anteriores sobre el post y sobre todo el de Queridanónima llego a la conclusión de que Manuel Morales acierta y se queda corto, porque si con una educación restrictiva y con miedo al infierno salen tantas degeneraciones, otra que las considere naturales permitirá que quienes todavía se contienen por miedo se liberen. La tolerancia con las drogas aumenta el consumo en luar de reducirlo, y pasa lo mismo con todo lo que produce placer, creo yo.
Publicado por: Antonio Fajardo | 03/05/08 a las 11:20
queridanónima
Me sorprende usted bastante. Lamento que haya usted pasado por esas experiencias tan terribles, pero me temo que las está extrapolando demasiado. El panoramo que dibuja es terrorífico, pero no es el paradigma de una familia católica normal.
Yo he crecido en el seno de una familia católica, a secas. Nunca he entendido el término, ahora tan extendido, de "ultracatólico". Se es católico o no. En los años sesenta y setenta, se lo aseguro, mi familia era de lo más típico en lo religioso. Mi madre iba a misa los domingos a primera hora de la mañana, para después quedarse en casa organizando la comida familiar. Mi padre nos llevaba a todos los niños a misa de doce. Luego, a tomar el aperitivo por ahí, antes de comer. Él, además, lo supe cuando falleció prematuramente, iba a misa a diario, antes de ir a trabajar. Era profundamente creyente, benefactor de la Orden Franciscana y especialmente devoto de San Franisco de Asís. A mí me llevó de la mano, con mucha dulzura, a mis siete años, a confesarme con el Padre Balbino, en vísperas de mi Primera Comunión. Era su propio confesor. Un hombre bueno. Un fraile humilde y sabio que me acogió en el refectorio con naturalidad y dulzura, mientras mi padre, protector, ilusionado y, seguro que un poco nervioso, esperaba retirado unos metros más allá. Fue un momento importante para él y para mí. Pude tomar la Primera Comunión, unos días después, en la Capilla que era oratorio particular de los Padres Capuchinos (Franciscanos). Fue una deferencia para con mi padre, que mantenía esa amistad con ellos, y quería una ceremonia íntima y familiar.
Estidié hasta COU en un colegio religioso, de las Hijas de Jesús. Los mejores recuerdos de mi vida son de los años que pasé allí. La calidad de la formación fue óptima. En Humanidades tuve un profesorado magnífico. Unos profesores de Filosofía, Religión (eran prácticamente clases de Telogía)y Literatura magníficos, todos ellos Padres Dominicos. Algunos, filósofos muy ilustres. En Ciencias, también disfruté de las enseñanzas de ilustrísimos docentes. Recuerdo especialmente a un seglar, D. Enrique, profesor de Física y Química. Y a una profesora de matemáticas que era monja de la orden, la madre Andrea, impresionate. Así como en Historia y Literatura, a la madre Nieves y la madre Juana. También recuerdo a fantásticos profesores de Arte, tanto de la orden como seglares. Y qué no decir de nuestra profesora de francés, que siempre, siempre, nos habló en ese idioma, desde que nos conoció, de suerte que consiguió convertirnos en bilingües. O de nuestras monjas profesoras de música (solfeo y piano), que consiguieron hacernos amar y comprender el ritmo y la melodía tanto como ellas mismas.
A las afueras de la ciudad, disponíamos de unos campos para hacer deporte. Baloncesto, tenis, fútbol, vóleibol... Los días que íbamos lo pasábamos de maravilla.
Puedo decir que hace poco hemos celebrado las Bodas de Plata de nuestra "promoción" de COU. Fue fantástico el reencuentro. Y fue fantástico recordar aquellos años, a nuestras monjas, a nuestros profesores, la formación y educación que recibimos, y el esfuerzo que decidieron hacer nuestros padres.
El colegio era caro. El más caro de la ciudad, ahora lo sé. Pero es perfectamente explicable. Se albergaba en dos edificios céntricos y enormes, en un sitio privilegiado, junto a la Plaza Mayor. Muy caros de mantener. Uno de ellos es un Palacio Histórico que requiere costes adicionales de mantenimiento por aquello de ser Patrimonio Histórico. Además, las instalaciones deportivas, al otro lado de la ciudad, eran enormes. Su mantenimiento debía de ser costosísimo.
En fin, mis recuerdos son dulces. Nada siniestros. Y mi familia era (es) católica. Yo practico los sacramentos. Jamás he sido violentada por un sacerdote de esa forma al confesarme. Y alguna vez me he confesado con algunos que luego he sabido que eran del Opus. Desde luego, mi padre iba siempre a misa. Ignoro si prefería la muerte a no ir. Nunca le torturaron para preguntárselo. Pero, como católica, sé que la esencia de nuestra fe es la reconciliación y el perdón. Si un católico falta a misa por una causa justificada no es pecado. Si falta a misa por según que otras causas, puede sí serlo, pero los pecados se perdonan. No vamos a ser condenados irremisiblemente por un pecado. Dios es amor, no ira.
En cuanto al tema que cuentas de los sacerdotes americanos, no conozco las cifras, aunque me parece un poco exagerado hablar de "miles". Debes tener en cuenta que lo católicos, en EE.UU. son mayoría entre los cristianos, que, a su vez, son mayoría entre una población profundamente religiosa. Me refiero a una mayoría relativa, claro. Quiero decir que, si sumas todas las confesiones protestantes (baptistas, anabaptistas, presbiterianos, luteranos...) suman cerca de un 60% de la población cristiana, creo. Pero ninguna de las confesiones alcanza el 40% que tienen por sí solos los católicos. Eso es mucho. Quiero decir que, en términos absolutos, el número de católicos americanos es elevadísimo. Por supuesto, son muchísimos más que los españoles. Que, entre tantos, se camuflen n pederastas, no da derecho a nadie a descalificar a los católicos. Es aberrante. Sería como llamar pederastas a los americanos.
Por otra parte, el mensaje de Manuel Molares es mucho más simple que todo lo que usted está interpretando, con Opus o sin Opus, con su padre ultracatólico o sin él, con sacerdotes pederastas o sin ellos: Más allá de lo legal y lo ilegal, existe el bien y existe el mal. La búsqueda del placer no lo justifica todo. Se ha relativizado tanto la conducta humana que se ha puesto de moda esta frase cuando a alguien se le reprocha su conducta: "¿acaso he cometido algún delito?"
Dígame, si un hijo al que se pretende educar, y ante una sociedad que sólo maneja los parámetros de "legal" e "ilegal", le hace a uno esa pregunta, ¿le puede dar alguna respuesta o debe darla por retórica?
Publicado por: Inés Maldonado | 03/05/08 a las 11:00
Pues a mi más que el incesto lo que me indigna es la obligación a hacer a alguien lo que no quiera.
Lógicamente habrá que proteger a los más débiles, pero una buena educación sexual es informar de todas las vertientes sexuales que existan y sobre todo insistir en el respeto a la pareja y que todo lo que se haga sea de mutuo acuerdo.
La información te hará tener una visión más amplia, pero no te obliga a hacer nada que no quieras; cosa que la religión sí que obliga: y si no, veamos cuantas cosas son pecado (a lo mejor por eso nos gusta): el onanismo, la promiscuidad, la sodomía, el sexo oral. Vamos que si no es con misionero y después de un par de padres nuestros caeremos en el peor de los infiernos y mucho cuidadín con dar placer a la mujer o de dar unos grititos (solamente está permitida la reproducción) y nada de recrearse, que eso ya son dos pecados capitales: gula y lujuria. Así que después del acto hay que ir al confesionario y entonar el yo pecador.
También hay que tener en cuenta que en la antigüedad los matrimonios se hacían entre niños de 14 años ya que la esperanza de vida no estaba más allá de los 34. Uno era adulto en el momento que ya eyaculaba o una chica tenía el periodo.
Publicado por: Fran | 03/05/08 a las 10:40
Yo soy seguidora también de los artículo del Sr. Molares do Val, con los que suelo estar de acuerdo, y en las últimas fechas también con queridanónima, con la que hoy no coincido.
Creo entender que el Sr. Molares se está refiriendo a los libros que ya denunció en los que por ejemplo se estimulaba a las chicas a masajearse para producirse placer estimulando el lesbianismo y a los chicos igual.
Yo creo que el artículo quiere decir que toda dirección radical en un sentido o en otro de las tendencias naturales que tenemos provoca desequilibrios y lo demuestra que queridanónima cuenta experiencias tremendas que no se dan en fmilias normales, aunque si en las fanáticas de lo reaccionario, como se da lo mismo en las de quienes educan en la promiscuidad que es igual pero de sentido contrario.
Están consiguiendo una educación orientada al todo es bueno y vale, que es lo que están imponiedo, sin cauces de control distintos a los de los fanáticos religiosos ni tampoco como los de muchos profesores que dicen que la satisfacción no debe tener freno.
Que durante muchos años la enseñanza que dice queridanónima fuera tan terrible no puede responderse con todo lo contrario y todo vale que es lo que ocurre ahora en muchísimos colegios a los que la asigatura de Ciudadanía como la plantean va a hacer más anárquicos y abiertos a la experimentación más extrema a las chicas y los chicos.
El artículo para mi habla del termino medio que ni los fanáticos religosos ni los fanaticos del placer enseñan.
Publicado por: Anna Castelló | 03/05/08 a las 0:51
Saludos, Sr. Molares
Me encanta su blog. Aunque en el post de hoy mezcla lo que no tiene nada que ver. Además, implica erróneamente que incluso los resortes más oscuros del cerebro reptiliano son condicionables por la educación. En fin.
A mí del caso Fritzl me asombra el caso en sí, pero casi tanto el hecho de que nadie mencione en sus comentarios a su compatriota Freud. Vale que las facultades de psicología hayan decretado la muerte académica de don Sigmundo, pero, ante un caso de este calibre, que en toda la prensa nacional nadie saque a pasear a Edipo o a Electra da qué pensar. Igual el raro soy yo, que no me entero de las ideas que han mandado retirar ...
Haya salud
Publicado por: cilantro | 03/05/08 a las 0:17
Que diferente es la vida para cada uno. Al contrario que para Retroferran, para mí, señor Molares, éste es su peor post con diferencia. Coincido con usted en 8 o 9 post de cada 10 que escribe. Ya es mucho para mí, vistos la mayoría de los blogs que circulan por ahí. Y coincida o no con el contenido de los post, sí diré que son brillantes y muy depurados.
En este escrito discrepo totalmente. Afirma: “Una sociedad orientada a SATISFACER toda acción que facilite el placer creará numerosos personajes como Josef Fritzl”. Yo afirmaría: “Una sociedad orientada a REPRIMIR toda acción que facilite el placer creará numerosos personajes como Josef Fritzl”.
Considero que los padres pueden elegir la formación moral de sus hijos, y rechazar si quieren Educación para la Ciudadanía. Educación para la Ciudadanía es simplemente más ventajosa para la creación de tarados, ñoños e imbéciles como Z. Sin embargo, de cara a la formación de monstruos como Josef Fritzl, son mucho más ventajosas las clases de religión.
En mi ultracatólica y ultrafranquista familia y su entorno hay de todo, opus, teresianas, jesuitas, muchos amigos sacerdotes. Conozco de cerca sus monstruosos y deformes comportamientos. Mi propio padre, a todas luces un monstruo, prefería la muerte a perder su misa dominical, incluso aunque estuviéramos en el extranjero. Las palizas podían venir antes o después de la misa, según su humor. Y mi madre mirando. Semanalmente sus reuniones en grupo cristiano, y como no, imparten habitualmente cursillos prematrimoniales para formar monstruosos matrimonios como el suyo.
Con 10 años me preguntó un sacerdote en confesión si yo había escandalizado a menores o leído revistas impuras. Intenté informarme sobre qué eran aquellos pecaminosos y desconocidos comportamientos. Una amiga en un colegio del Opus me contó que les habían explicado que reprimir la orina para conseguir placer era pecado. Fue nuestra primera información sobre tan extraño y anormal comportamiento. ¿Consideraremos que los miles de sacerdotes pederastas americanos fueron el producto de una moral dedicada a satisfacer el placer? ¿O mas bien eran pederastas por una moral dedicada a reprimir el placer? ¿No deberían quizás estos sacerdotes recibir clases de educación para la ciudadanía? Según cifras basadas en estudios del Departamento de Justicia, en Estados Unidos se contabilizan 29 mil casos de incesto al año. Se calcula que el 40 por ciento de los niños han sufrido abuso sexual por parte de un familiar y que miles nunca han sido denunciados. Que yo sepa estos comportamientos familiares aberrantes son antiquísimos (y frecuentes en la América rural) y no precisamente producto de un fomento del hedonismo.
Respecto a la represión del placer, muchos autores consideran que las «anomalías» sexuales son, por tanto, el resultado de una moral que prohíbe el contacto sexual antes y fuera del matrimonio y que incluso limita la propia relación matrimonial; en una palabra, que ensucia lo más íntimo y natural y lo llama pecado. De ahí que, forzosamente, la naturaleza busque otras salidas. Los animales que no pueden tener relaciones heterosexuales también se vuelven lo que la Iglesia llama «anormales»: se entregan a la homosexualidad, se masturban. Llegado el caso, un perro faldero puede copular con una oca. Conocido es que en las manadas de toros sin vacas, todos fuerzan sexualmente al mas débil de la manada (véase ese toro enamorado de la luna, con el que se identificaba a un homosexual). En algunos pueblos primitivos las «perversiones» no existían antes de que los europeos llegaran y los misioneros cristianos impusieran la proscripción del placer.
La pedofilia es muy antigua. En Grecia, la pedofilia domina todas las manifestaciones de la cultura desde los tiempos más remotos, calificada por algunos críticos antiguos como «caldo de cultivo de la pe-derastia». Nos encontramos con ella en todo tipo de libros históricos, científicos y filosóficos. Licurgo, el (legendario) legislador de Esparta, afirma en sus leyes que no se puede
ser un ciudadano competente si no se tiene un amigo en la cama. Solón y sus
sucesores recomiendan la homosexualidad a los jóvenes. Platón no conoce “mayor
dicha para un adolescente que ser amado por un hombre honesto, ni mayor dicha
para éste que tener un amante”.
El papa Juan XII también fue acusado de haber tenido «relaciones ignominiosas» con su madre y su hermana (supra). Juan XXIII (Baldassare Cossa) confesó las suyas ante el
concilio de Constanza y en muchas otras ocasiones. Alejandro VI fornicaba con su
hija Lucrecia (supra). Y el cardenal Richelieu mantenía con su hija ilegítima,
madame Rousse.
Y todos ellos sin estudiar educación para la ciudadanía. Igual era mejor que la hubieran estudiado. No he leído el temario, pero no creo que en Educación para la Ciudadanía no se penalice el incesto. Entiendo el defender la libertad de elección de los padres, pero para defenderla no hace falta mentirnos a nosotros mismos sobre la realidad. Satisfacer el placer sin dañar a nadie no es perverso, sí lo es reprimirlo. Todo esto es mi opinión, mi visión y mi experiencia.
Publicado por: queridanónima | 03/05/08 a las 0:02
Lo podrías haber dicho mas alto pero no mas claro.
De tus mejores post con diferencia, que ya son buenos de por sí.
Publicado por: Retroferran | 02/05/08 a las 20:58