Ahora que estás en prisión dictándole el Mein Kampf a Rudolf Hess te informo de que continuamos reclutando entusiastas masas abertzales: cuando recuperes la libertad verás que por haber obedecido tus consignas, tus seguidores y camaradas llevaremos al triunfo definitivo a nuestro renovado partido de Acción Nazionalista Vasca (ANV).
Tú estás detenido y a nuestra antigua Batasuna nos la ilegalizaron hace años. Pero hemos seguido organizando nuestras bases, y en las elecciones de mayo obtendremos un gran éxito con el ANV y otros grupos auxiliares cuyos emblemas son estrellas estalinistas y esvásticas euskonazis.
Tenemos muchos votos naziabertzales y el Gobierno de Weimar no se atreve a callar nuestras potentes voces. Siguiendo sus gestos de apaciguamiento un famoso juez ha dictaminado que en ANV no somos terroristas, incluso que amamos la paz: nos han regalado la cuerda con la que los ahorcaremos.
Claro que queremos la paz. Sólo matamos a quienes se oponen a nuestros designios patrióticos, a quienes rechazan la integración de nuestro lebensraum en la Patria, desde Austria-Navarra a Francia-Polonia, Dinamarca-Cantabria y Holanda-Rioja. Eso, para empezar.
Nuestro pensamiento progresa adecuadamente, camarada Adolf. Los burócratas de Weimar están satisfaciendo nuestras demandas tras darles la lección de Barajas y hacerles sufrir la kale borroka con nuestras camisetas pardas, ahora con pendientes y trencitas antisistema.
Los gorrinos están débiles y asustados. Con una acción similar a la de los luchadores del 11M podemos derribar su Gobierno, ahora que goza de las mieles de los cargos públicos que cogen cacho. Con ANV tragarán mucho.
Por eso sabemos que tu emancipación está cercana. Ya tienen casi libre al camarada De Juana Cho por ponerse en huelga de hambre.
Estamos rodeados de judíos, amado Führer. Niegan serlo pero todos los españolazos lo son. Reabriremos los altos hornos para evaporarlos. ¡Gora Hitler, Gora Acción Nazionalista Vasca!