Cuidado, Zapatero
Cuidado, Zapatero: aparte de los 156.000 votos que le sacó el PP al PSOE en los ayuntamientos, la diferencia se multiplicó por ocho, hasta los 1.220.000 votos, en las elecciones para las trece CC.AA. en las que hubo consulta este domingo.
Es sorprendente que no se hable de esta diferencia. Posiblemente porque España está tan parcelada en sus autonomías que casi nadie sumó los votos de los dos grandes partidos en esos territorios hasta que el politólogo Fernando Muniesa hizo y divulgó el cálculo.
El PSOE podrá conseguir mayor poder representativo gracias a pactos postelectorales, pero el hecho más importante frente a unas elecciones generales es que el PP lo ha rebasado ampliamente. Además, tiene ahora 2.879 alcaldes con mayoría absoluta, frente a 2.329 socialistas.
Cuando aún se creía un invencible ungido, quizás aún siga creyéndolo, Rodríguez Zapatero aseguraba que quien lograra más sufragios municipales, aunque fuera uno solo, vencería en las próximas elecciones generales.
Se basaba en ejemplos anteriores. El más cercano fue el de las municipales de 2003: triunfó el PSOE, aunque con menos votos que los populares este domingo. Y ganó las generales de 2004.
Recuérdese el efecto multiplicador de una moneda: se paga con ella, y enseguida obtiene beneficios no sólo quien la cobra, sino también los proveedores de ese cobrador, y los proveedores sucesivos.
Ese efecto multiplicador es aplicable al voto de quien tiene éxito económico. Así, un número creciente de españoles desearía experimentar el crecimiento de Madrid, motor económico español, y centro del triunfo del PP con Aguirre-Gallardón.
Por el contrario, aparece el efecto desmultiplicador o divisorio para ZP tras su escandaloso fracaso con su amigo Miguel Sebastián, que incrementa y multiplica aún más la autoestima de Rajoy y la de sus invencibles escuderos madrileños.