Hay algo mejor para los hijos que hacer carreras, master y doctorados que los llevarán, aún consiguiendo trabajo o donde investigar, a ser mileuristas, es decir, a cobrar mil euros mensuales.
El mejor futuro está en la carrera política, que está bien retribuida desde el principio y es de promoción rápida.
Se debe empezar muy joven con la adhesión a las organizaciones juveniles del Partido, donde los retoños aprenden a competir despiadadamente contra otros jóvenes aduladores y trepadores. Enseguida, destruidos sus competidores, llegarán a cargos públicos, como concejales. Con 20 años cobrarán más que cualquier mileurista de 35: un concejal de ayuntamiento paupérrimo ingresa no menos de 15 pagas anuales de 2.000 euros.
Paralelamente, pueden licenciarse en una carrera con el mínimo esfuerzo, porque bastantes profesores universitarios, compañeros de partido, los apadrinarán. Hasta los peor preparados y más incultos pueden llegar a presidentes de Gobierno.
También hay salidas para hacerse funcionario en las diputaciones y las CC.AA. Y si se obedece fielmente a la estructura del Partido mientras se mejoran las capacidades de arenga y maledicencia dando imagen bondadosa, se llega a diputado regional, nacional, a dirigente ideológico o, de nuevo, a presidente de Gobierno.
Aunque la universidad, recordémoslo, no es imprescindible: sin ella se puede dirigir la Marina Mercante, con el PP, y ser ministro, con el PSOE. Definitivamente, para los malos estudiantes no hay mejor futuro ni menos expuesto que el de la política.
Y si los retoños son listos, ya sabrán sacar comisiones, negocios, opas y aguinaldos sin que nadie pueda demostrar que son unos corruptos. Hasta los concejales de Gibraleón (Huelva) se multiplican los sueldos y los diputados estatales y los políticos catalanes se asignan jubilaciones de banqueros multimillonarios.
Turismo gratis, gratificaciones, excelentes sueldos y retiros, viviendas, coches oficiales con chófer. No hay nada como la carrera política, así que, hijos míos, ¡a entrar en esa profesión u os echo de casa ahora mismo, en plena Navidad, aunque os muráis de frío en la calle como la pequeña cerillera de Andersen!.
FELIZ NAVIDAD
Feliz Navidad a todas las personas que llegaron a esta página buscándola, la encontraron casualmente o la descubrieron por recomendación de otros blogs, a los que el cronista tiene que agradecerles su cortesía. Gracias por haberse acercado hasta aquí. Y si sus hijos no les salen políticos, como exige el señor de la crónica de más arriba, perdónenlos recordando el viejo espíritu de la Navidad. Además, porque seguramente en 2006 se esforzarán para alcanzar esos lucrativos empleos. Todos gozarán así de la felicidad que el cronista les desea a ustedes para el próximo año.
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