Puestos a elegir entre un patriota de hojalata, como le llamó ZP a Rajoy, o un bobo solemne, como le contestó Rajoy a ZP, uno no sabe qué decir a bote pronto, por lo que se le ocurre combinar esas cuatro palabras como hacen los cabalistas judíos para descubrir cuáles corresponderían mejor a cada uno de ellos.
Patriota, hojalata, bobo y solemne entremezclados nos permiten decir, por ejemplo, bobo de hojalata, patriota solemne, solemne de hojalata y bobo patriota.
Así, por ejemplo, ¿quién es más solemne hojalata, Zapatero o Rajoy?. Mirándolos como si fueran bobos de hojalata, ¿cuál de ellos sería más creíble?.
Podríamos analizar también cuál de los dos es más bobo patriota o patriota bobo, pero hoy no deberíamos hacerlo. No sería equitativo un examen así para ZP después de verlo haciendo la ola con los soldados españoles en Afganistán.
Fue una situación ridícula. Por no ser presidente del Gobierno Rajoy se salvó de ir a Afganistán. No sabemos si se pondría a hacer la ola en el desierto, donde, además, no hay agua de mar ni nada parecido.
¿Habría hecho Rajoy como los paisanos Zapatero, Moratinos y Bono, que parecían estar en un campamento de Boy Scouts o actuando con Marta Sánchez en la primera guerra del Golfo, o se habría quedado quieto, como el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, general Félix Sanz Roldán?.
El general Sanz sabe que la disciplina militar de un ejército serio es incompatible con bromas como hacer olas con un presidente del Gobierno de España, solo aceptables en el ejército de Pancho Villa.
¿Podríamos llamarle bobo patriota o patriota bobo a Rajoy, como califica tanta gente a ZP por haberse puesto en una situación tan chusca y, obviamente, tan chusquera, en la primera visita a un lugar en el que se desarrollan acontecimientos dramáticos, y donde fueron derribados o cayeron dos helicópteros españoles, provocando la muerte de 17 miliares?.
Por eso no podemos coprarar a ZP con Rajoy: no hemos tenido ocasión de ver al dirigente popular en similar trance para saber si aparte de patriota de hojalata es también un bobo patriota.
Tampoco nos ensañemos con el actual presidente, que nada más salir malparado de una situación bufa se mete infatigablemente, y cargado de entusiasmo, en otra: ¡qué cruz!
Últimos comentarios