Cubierta con espuma en su bañera, de la que hace emerger una pierna larga como el mar Rojo que baña Arabia Saudita, Wafah Dufur, de 26 años, es una modelo, cantante y licenciada en leyes que por fotografiarse así sería lapidada hasta morir si la capturaran sus 300 primos y 54 tíos, uno de los cuales se llama Osama Ben Laden.
Abandonó ese apellido letalmente famoso tras el 11 de septiembre de 2001, cuando dos aviones con huestes de tío Osama destruyeron las torres gemelas de Nueva York, donde ella vive, provocando unos 3.000 muertos.
Wafah salió del armario de plumas ligera de vestimenta en el número de diciembre de la versión estadounidense de GQ, revista para hombres supuestamente sofisticados. En enero aparecerá en las ediciones europeas de la publicación.
Nada dice GQ de la calidad de su música, que define solamente como occidental. Seguramente porque lo más sugestivo que presenta Wafah es su papel frente a su familia, a la que no conoce. Es hija de una exesposa de un hermano de Osama: hermano de padre, no de madre, porque el abuelo era muy polígamo.
La muchacha, aparte de su estilizado, de su hermoso cuerpo, tiene un rostro con esa belleza árabe de grandes ojos negros bajo unos párpados gruesos semicerrados y pómulos poco acusados, como la cabeza de los alazanes del desierto saudita.
Si no estuviera estigmatizada por la semidesnudez seguramente valdría más en el mercado de esposas que cualquiera de las 22 que tuvo su abuelo Ben Laden, incluso de la suma de, por lo menos, cinco de ellas.
Los occidentales deberíamos valorar su valentía al exponerse a la venganza de los islamistas que teledirige su tío. Porque rompe los tabúes religiosos de los velos y de la dependencia de obsesos sexuales como los polígamos de su familia.
Está exponiendo su vida con esas imágenes voluptuosas, que tratan de transmitir libertad. Quizás sean reaccionarias en occidente, pero en su contexto cultural son progresistas, revolucionarias, verdaderamente feministas: si las mujeres sauditas se atrevieran a imitarla, el mundo islámico avanzaría rápidamente hacia la modernidad.
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