Si España se despieza como desean los nacionalistas cogobernantes, los españoles podrían hacerse gibraltareños, de manera que volverían a ser ciudadanos de un viejo, de un verdadero Reino Unido.
Hacerse gibraltareños le reportaría a los españoles notables ventajas: tres siglos de libertad y prosperidad británicas sin guerras civiles, alto nivel de vida, legislación fiscal comprensiva, hablar castellano, pero también inglés gozando de Andalucía, y tener monos alegres como animal tótem, en lugar de ensangrentados toros enfermos de lengua azul.
Realmente, ya somos bastante british: menos la Pantoja, aquí casi todo está ya en inglés, hasta los anuncios; los niños estudian ese idioma --en algunas comunidades más que el castellano--, la pasión nacional es el football, nuestros héroes juegan al tennis y en lugar de hacer guá con las hispanas canicas, practicamos golf con caddie.
El británico, por otra parte, es pueblo valiente y enérgico. Si alguien invade las que considera sus posesiones, como hizo Argentina con las islas Falkland-Malvinas, manda una Armada realmente invencible y las recobra.
Aquí, el belicoso Aznar envió un helicóptero a Perejil para expulsar sin violencia a unos pocos soldados marroquíes que habían tomado el islote supuestamente español, y ZP fue inmediatamente a pedirle perdón al Rey de Marruecos y a asegurarle que él nunca haría nada parecido.
Los nacionalistas vascos, que dicen pertenecer al pueblo primigenio, como si los demás fueran los clones que empiezan a fabricar ahora en Corea, tienen una jovencísima bandera, castiza falsificación de aldea aranera de la británica. Correrían para ponerse bajo la genuina, si todos fuéramos gibraltareños.
¿Monarquía?: La Queen Elizabeth es prima de King Juan Carlos. Entre ellos arreglarán lo de las coronas recordando que Henry VIII y Felipe II pudieron haber unido a ambos países.
Si España fuera Gibraltar ni siquiera habría que reclamarle Gibraltar a los ingleses y todos viviríamos de negocios opacos, que es lo que hacemos si podemos.
Y recordemos que Gibraltar existe porque queremos que perdure para refugiarnos allí cuando las cosas empiecen a ponerse feas al desgarrarse esta descosida España.
Últimos comentarios