Demasiada gente confunde a los progres con los progresistas y a los fachas con la derecha democrática. Y ser progresista es muy diferente a ser progre. Igual que ser conservador y ser facha.
El progresista es un demócrata de izquierdas que razona sus opiniones tranquilamente, mientras que el progre no piensa, sigue eslóganes reiterativos, falsamente anticonvencionales y antiimperialistas. Insulta e incluso arremete si se le lleva la contraria.
Un conservador es un demócrata de derechas que presenta educadamente sus ideas. Un facha obedece consignas y frases hechas sobre la singularidad de su raza, comunidad o cultura. Es muy agresivo si se le contradice.
Prueba para identificarlos:
Por un lado, situemos a los progres: numerosos neopacifistas y altermundistas ciegos y exaltados, neocomunistas, okupas, izquierdosos dogmáticos y rapados “red skin”.
Por otro lado, a los fachas: neofascistas, nazis, racistas, nacionalistas exacerbados y ultraderechistas que denigran a las decadentes democracias.
Aunque unos aman a Stalin, Castro y Chávez y otros añoran al nacionalsocialismo y a las dictaduras militares, progres y fachas militan al unísono en el antisemitismo: desean exterminar judíos, para lo que azuzan a los palestinos, a los que realmente desprecian.
Odian a EE.UU.: unos, porque su capitalismo destruyó la pesadilla soviética progre y falsamente progresista; otros, porque representa el liberalismo que impidió el triunfo de las razas y de los pueblos superiores.
Con objetivos tan parecidos, progres y fachas son intercambiables. Se han fundido como progrefachas abrazando la doctrina común: el nacionalismo radical de las comunidades españolas llamadas históricas.
Ahí exhiben hábitos rupturistas y anticonvencionales, especialmente sexuales y de consumo de drogas: su parte revolucionaria. Y también un fanático amor patriótico que odia a quien no es nacionalista.
Debería saberse que los jóvenes nazis de las SS eran también así, extremadamente liberales en las costumbres y ferozmente exaltados en su patriotería: progrefachas nacionalsocialistas.
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